Lo sepamos o no, todos somos criaturas de hábitos. Es por eso que elegimos sentarnos en el mismo pupitre en clase día tras día, cenar a la misma hora o prepararnos en el mismo orden cada mañana. Los hábitos tienen un poder considerable, lo que dificulta romperlos, sean buenos o malos. Lo cierto es que, si quieres ver un cambio verdadero, tienes que crear un hábito.
Diversos estudios han demostrado que crear un hábito puede llevar entre 21 y 66 días. Así que levantarse cuando suena el despertador para hacer ejercicio por la mañana o recordar leer un capítulo de tu libro antes de acostarte cada noche llevará tiempo hasta que se grabe en tu mente y rutina. Los hábitos pueden no ser fáciles de formar. Pero una vez que te aferras a algo, puede tener una influencia increíblemente positiva en tu vida (¡si es un buen hábito, claro!).

Este es definitivamente el caso con LiLash®. No eres la única persona a quien le frustra la idea de esperar tres semanas para ver resultados. Además, ¡recuerda usar el sérum a diario para ver resultados!
En resumen, vale la pena acostumbrarse a la aplicación diaria de LiLash®. Para ayudarte a crear este hábito positivo, hemos recopilado algunos consejos:

1. Decide a qué hora del día usarlo: mañana o noche. Si no te gusta usar maquillaje de ojos, prueba a usarlo por la mañana. Si realizas la mayor parte de tu rutina de cuidado de la piel por la noche, incorpora LiLash® a esa rutina. Encuentra el horario que mejor te funcione y cíñete a él. Solo recuerda esperar unos minutos antes de usar cualquier otra cosa encima.
2. Colócalo en la encimera. Si tiras el tubo de LiLash® en un cajón del baño, será más difícil acordarse de usarlo. Colócalo en la encimera junto a tu cepillo de dientes eléctrico o un espejo de aumento. Así, cuando te laves la cara o te cepilles los dientes, ¡tendrás tu LiLash® a la vista!
3. Configura un recordatorio. Escríbelo con lápiz labial rojo en tu espejo o programa una alarma en tu teléfono. Solo asegúrate de pensar en un sistema para no olvidarte de aplicar tu LiLash® cada mañana o noche. Como LiLash® es súper fácil de usar, solo añadirá 10 segundos a tu rutina de belleza cada día. Y aunque crear el hábito puede ser difícil, los resultados de LiLash® simplificarán tu rutina. Pronto ahorrarás tiempo al no tener que aplicar capa tras capa de rímel y, de alguna manera, evitarás los grumos. O, si le das a la alarma varias veces, podrás salir de casa sin rímel.
(Consejo extra: ¡LiBrow® también es ideal para simplificar tu rutina de belleza! Si estás cansada de rellenar tus cejas antes de salir de casa, te tenemos cubierta. LiBrow® puede engrosar y teñir tus cejas naturales para que puedas omitir ese paso).
Ahora que conoces el poder de los hábitos (si aún no lo sabías), serás más consciente de los diferentes hábitos que tienes a diario. Al usar algunos de estos trucos, esperamos que LiLash® se convierta en uno de los hábitos positivos que incorpores a tu rutina de belleza. La magia es real.