Trucos sencillos para que los hábitos perduren

Los hábitos son curiosos. A veces son facilísimos de formar, como esa carrera a las 2 de la tarde por un café helado que se creó en cuestión de días durante una semana laboral particularmente agitada. (¡El hábito persiste aunque el trabajo se haya equilibrado!). Otras veces, sin embargo, formar un hábito es un poco más complicado —sin duda, el concepto de propósito de Año Nuevo surgió de ahí— porque madrugar para hacer ejercicio o acordarse de siempre desmaquillarse antes de acostarse no es tan fácil como tomarse un café por la tarde.

Los coaches de vida coinciden en que crear un nuevo hábito no se logra de la noche a la mañana, pero existen algunos trucos sencillos que lo facilitan. Una vez que hayas definido el cambio de comportamiento que deseas, prueba estas tres cosas:

  1. Empieza por lo sencillo: si quieres empezar a comer sano, no esperes eliminar por completo el azúcar y la harina blanca, ni añadir nueve raciones de verduras en un solo día. Ve paso a paso. Añade una ración extra de verduras al día y limita tu consumo de azúcar a un dulce cada dos días. Sigue aumentando los alimentos saludables y, poco a poco, alarga los días de descanso.
  2. Busca un amigo: La responsabilidad lo es todo. Imagina que tu objetivo es ponerte en forma: busca un compañero que te motive cuando sientas ganas de rendirte y que te acompañe a trotar o a una clase de yoga a diario.
  3. Usa recordatorios: coloca un recordatorio en lugares estratégicos para reforzar tu objetivo. Escríbelo en una nota adhesiva y colócala en el refrigerador o en el espejo de tu habitación. Busca una imagen que represente lo que te esfuerzas por lograr y guárdala en tu billetera para que te sirva de recordatorio cada vez que la abras. Las imágenes sencillas pueden ser de gran ayuda, especialmente en los primeros días (o semanas) de crear un hábito.

El soporte LiLash®: ¡un trono para tu varita mágica!

En LiLash®, sabemos que incluso con las mejores intenciones, a veces es necesario un pequeño empujón para seguir un hábito diario. Nuestro sérum para el crecimiento de pestañas funciona con un uso constante y continuo, como cualquier otro producto de belleza. Por eso se creó el soporte para mostrador de LiLash®: para que sea lo más fácil posible añadir la aplicación del producto a tu rutina de belleza.

Imagínate esto en tu mostrador: un elegante accesorio de acrílico negro con hileras de cristales que sujetan tu tubo de LiLash®. ¡Bam! Ese elegante y elegante recordatorio visual es todo lo que necesitas para recordar aplicar el producto solo una vez al día. Sabemos que estás ocupada, así que es nuestra manera de ayudarte a que el proceso sea mejor y más sencillo, ¡además de bonito!

Puede que los hábitos no sean lo más fácil del mundo de formar, pero tienen algo en común. Una vez que se convierten en parte de tu rutina diaria, la recompensa SIEMPRE vale la pena el esfuerzo inicial para consolidarlos. Y cuando veas tus pestañas más largas y sanas, tendrás toda la motivación necesaria para mantener tu nuevo hábito.

¡La magia es real!